Me callaron la boca a mí, le callaron la boca a Erick Lonnis y sin lugar a dudas le callaron la boca a todo el país. Con inteligencia y corazón, los jugadores morados son campeones nacionales.
Escrito por Ignacio Feoli
24 de diciembre del 2015
Parece como si fuera ayer cuando la mayoría de los aficionados nacionales (sin importar el color de la camiseta) les reprochaban a los jugadores del Deportivo Saprissa que no estaban sintiendo realmente el fútbol. Grandes ídolos morados, como el exarquero Erick Lonnis, levantaron la voz y expusieron un mal que estaba consumiendo a los actuales y jóvenes jugadores saprissistas.
Los futbolistas no deberían de sentirse como estrellas, tampoco como divas; los futbolistas deberían de centrarse en ganar títulos y disfrutar la fama deportiva que esto les deja.
Efectivamente, muchos de los jugadores saprissistas estaban siendo afectados por un gran mal "farandulero", el cual, a partir de la acusación de Lonnis se fue revirtiendo poco a poco.
Ser llamados "princesos" fue una burla muy recurrente a lo largo del segundo semestre del 2015; el apodo se podía escuchar en casi que todas las graderías nacionales y salía a relucir constantemente en redes sociales.
Lo que no mata, fortalece.
El conmocionante apodo no hizo que los morados bajaran la cabeza, más bien causó lo contrario. Los jugadores fueron de menos a más y crecieron como la espuma, donde, partido tras partido se les notaba una fuerza interna que los impulsaba.
El famoso apodo no fue el único adversario para los saprissistas, ya que, en el actual torneo vivieron momentos muy difíciles y complicados. Algunos ejemplos de esto fueron el escandaloso marcador de 6-1 ante el Santos Laguna de México, la casi no calificación a las semifinales nacionales y la irregularidad en el área técnica (donde tuvieron en un mismo torneo 3 directores técnicos diferentes).
Como dice un refrán: "no es llegar de primero, sino saber llegar". Esto es un mensaje que se ha hecho realidad en este Torneo de Invierno 2015, no solo porque explica a la perfección la importancia de cerrar bien el campeonato nacional, sino que también ayuda a comprender el sentimiento de los morados, cual consiste en aprender de los errores, cambiar y mejorar en el futuro.
Felicidades a todos los aficionados y directivos del Deportivo Saprissa; los cuales actualmente son campeones nacionales gracias a la fuerza, pasión e inteligencia de sus jugadores, sus "princesos".
Los futbolistas no deberían de sentirse como estrellas, tampoco como divas; los futbolistas deberían de centrarse en ganar títulos y disfrutar la fama deportiva que esto les deja.
Efectivamente, muchos de los jugadores saprissistas estaban siendo afectados por un gran mal "farandulero", el cual, a partir de la acusación de Lonnis se fue revirtiendo poco a poco.
Ser llamados "princesos" fue una burla muy recurrente a lo largo del segundo semestre del 2015; el apodo se podía escuchar en casi que todas las graderías nacionales y salía a relucir constantemente en redes sociales.
Lo que no mata, fortalece.
El conmocionante apodo no hizo que los morados bajaran la cabeza, más bien causó lo contrario. Los jugadores fueron de menos a más y crecieron como la espuma, donde, partido tras partido se les notaba una fuerza interna que los impulsaba.
El famoso apodo no fue el único adversario para los saprissistas, ya que, en el actual torneo vivieron momentos muy difíciles y complicados. Algunos ejemplos de esto fueron el escandaloso marcador de 6-1 ante el Santos Laguna de México, la casi no calificación a las semifinales nacionales y la irregularidad en el área técnica (donde tuvieron en un mismo torneo 3 directores técnicos diferentes).
Como dice un refrán: "no es llegar de primero, sino saber llegar". Esto es un mensaje que se ha hecho realidad en este Torneo de Invierno 2015, no solo porque explica a la perfección la importancia de cerrar bien el campeonato nacional, sino que también ayuda a comprender el sentimiento de los morados, cual consiste en aprender de los errores, cambiar y mejorar en el futuro.
Felicidades a todos los aficionados y directivos del Deportivo Saprissa; los cuales actualmente son campeones nacionales gracias a la fuerza, pasión e inteligencia de sus jugadores, sus "princesos".

