"¿Se puede juzgar el trabajo realizado por Hernán Torres por perder la final? Yo creo que no."
Escrito por Alfredo Castellón
29 de diciembre del 2015
A más de un aficionado al fútbol nacional, ya sea saprissista, herediano, liguista o de cualquier otro equipo, le llamó la atención el despido de Hernán Torres. ¿Y cómo no? si fue un técnico que llevó a la "Liga" por buen camino.
Hizo a Liga Deportiva Alajuelense el equipo más estable del Torneo de Invierno 2015. Lo convirtió en el equipo a vencer, el líder de la tabla, uno de los más goleadores y también, de los menos goleados.
Obvio está, que su meta no fue lograda. Su pecado y su principal causa de despido (como alegan los dirigentes manudos) fue dejar que el acérrimo rival se burlara y celebrara en nuestras caras. Pero más allá de eso, ¿se puede juzgar el trabajo realizado por Hernán Torres por perder la final? Yo creo que no. Cientos de razones habrán para su despido, pero la principal no fue perder el campeonato.
Torres hizo bien las cosas futbolísticamente hablando, debo defenderlo. Sin embargo, también debo decir, que Torres no despertaba ningún sentimiento en el aficionado. En más de una oportunidad estuvo en el ojo del huracán, por acciones que hasta a mí como liguista me dio pena que las hiciera.
De vez en cuando solía dar conferencias de prensa donde no le sentaba el papel de provocador, caso contrario y por citar un ejemplo, Jeaustin Campos, el cual era especialista en el tema. Fue así como por medio de declaraciones pasadas de tono y actos repudiables se ganó sanciones y el desprecio de muchos.
Más allá de lo anteriormente mencionado y las cosas negativas que se puedan decir del señor Torres, el hecho de despedir a un técnico que viene con un pequeño proceso a falta de dos semanas para el arranque del próximo campeonato, es una improvisación. Misma improvisación que caracterizó a Heredia con Odir Jacques, contratado únicamente para las instancias finales; lo cual a la postre, significó el título para los heredianos.
Tampoco hay que retroceder mucho en el tiempo, porque fue esta misma improvisación que caracterizó al Deportivo Saprissa el cual, necesitó de tres técnicos y unos cuantos más para llegar a la final que posteriormente y sin objeción alguna ganó.
Sí, es esta improvisación que tiene al fútbol de Costa Rica en estas condiciones tan lamentables, donde con muy poco, se obtiene mucho.

