Zinedine Zidane: el futuro blanco

La afición lo pedía, los medios lo pedián, hasta los jugadores lo pedían. El madridismo quería un cambio, cansados de Benitez, por fin Florentino Pérez cayo en razón y ahora es el turno de "Zizou" de demostrar lo que vale.

Escrito por Jose Ramírez Núñez
6 de enero del 2015















Todo este conflicto se pudo evitar. Todo comenzó con la destitución de Carlo Ancelotti, el técnico que más títulos había conseguido en la historia reciente del Real Madrid.

De ahí vino la llegada de Benitez que no era del agrado de nadie, tanto jugadores como afición, el único respaldo que tenía era el del presidente. Pero aunque no tuviera apoyo, faltaba algo muy importante, respeto, lo que nuca logró conseguir.

Tuvieron que pasar 7 meses para que Pérez entendiera que Benitez no funcionaba, y aunque se pidió a principios de temporada, al fin quedó el técnico esperado por todos, el campeón del mundo Zinedine Zidane. 

Aunque su trayectoria como entrenador es muy poca, ya que solo ha dirigido al Real Madrid Castilla, fue asistente de Ancelotti y junto a él llevó a los merengues a lograr la ansiada décima copa europea.

Zidane va a superar a Benitez por una simple razón: los jugadores si le tienen respeto, conocen de su trayectoria como futbolista, y ya lo han tenido en el cuerpo técnico. Definitivamente la relación entrenador-jugador es la optima.

Otro punto a favor es el estilo de juego. Con la clase con que jugaba Zidane, se puede transmitir al campo desde el banquillo. Un juego de posesión, de toque, un espectáculo brindado cada fin de semana, y eso es lo que busca el madrismo, fútbol en su estado puro.

Por sobre todo, el francés conoce los valores del club, sabe las exigencias que tiene, y al ser de "la casa", toda la afición merengue tiene gran expectativa y esperanza, en volver a ser los reyes del mundo. 

Zidane no es el presente, es el futuro, y con el trabajo adecuado, el Real Madrid volverá a sus raíces, el ADN de campeón que prevalece en el club blanco. Ya no hay mas excusas, ahora hay que recuperar lo que es nuestro.